Parroquia de Santo Domingo en Zacatecas, disfruta de su Arquitectura

Cinco joyas de cantera rosa para redescubrir Zacatecas

Pocos paisajes urbanos en México tienen la capacidad de contar tantos siglos en apenas un par de manzanas como el Centro Histórico de Zacatecas. La cantera rosa, sello indiscutible de la ciudad, sirve como lienzo para un recorrido arquitectónico que va mucho más allá de la fe. Es una invitación a descubrir el arte, la resistencia del patrimonio y los secretos tallados en la piel de la capital.

Si estás planeando una escapada con alma cultural, esta travesía urbana demuestra que la arquitectura religiosa zacatecana es también historia, resiliencia y diseño puro.

La majestuosidad del barroco virreinal

El punto de partida natural es la Catedral Basílica de Zacatecas, una joya dedicada a la Virgen de la Asunción que representa una de las grandes expresiones del barroco novohispano. Su fachada es un retablo al aire libre donde la piedra labrada parece cobrar vida , mientras que en su interior, un monumental retablo cubierto de hoja de oro roba todas las miradas creando un vivo contraste.

A unos pasos, el Ex Templo de San Agustín cuenta una historia de supervivencia urbana. Este espacio atravesó años de abandono y usos ajenos a su origen antes de ser restaurado para rescatar sus elementos barrocos. Hoy, reincorporado a la vida cultural de la capital, es el testimonio perfecto de cómo la ciudad ha peleado por conservar su patrimonio.

Catedral Basílica de Zacatecas

De museos a leyendas subterráneas

El recorrido toma un matiz insólito al llegar a la Parroquia de Santo Domingo. Construida primero por jesuitas y habitada después por dominicos, la iglesia dio la nota en 2010 cuando, durante trabajos de mantenimiento, se hallaron antiguos entierros en sus cimientos. Cuerpos momificados que aún conservaban finas prendas de seda y detalles en oro transformaron el lugar en uno de los relatos más singulares del centro.

Para quienes buscan una dosis de arte popular, el antiguo Convento de San Francisco, del siglo XVI, es una parada obligada. Actualmente aloja las salas y patios del Museo Rafael Coronel, un espacio donde la arquitectura virreinal abraza una de las colecciones de máscaras mexicanas más fascinantes del país.

Convento de San Francisco, en Zacatecas
Convento de San Francisco

El remate moderno: Sierra de Álica

Para cerrar la caminata saliendo del molde barroco, hay que dirigirse hacia el área de Sierra de Álica. Ahí rompe el esquema la Parroquia de Nuestra Señora de Fátima. Construida a lo largo de cinco décadas, de 1950 al año 2000, su arquitectura neogótica en cantera rosa y naranja, junto con sus estilizados vitrales de colores, ofrece la cara más contemporánea y colorida del paisaje arquitectónico de la ciudad.

Recorrer Zacatecas es entender que cada callejón guarda una historia tallada en piedra. La próxima vez que visites la capital, solo recuerda un consejo básico: levanta la mirada.

Parroquia de Nuestra Señora de Fátima, en Zacatecas
Parroquia de Nuestra Señora de Fátima

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