Viajes de aventura en Francia. D. Darrault / CRT Centre-Val de Loire - Recorrer el Valle del Loira en bicicleta con niños es redescubrir un espíritu despreocupado y soñador mientras se exploran lugares mágicos.

Vive tu espíritu deportivo en Francia, ah… y el arte de viajar

Francia se mantiene de forma contundente en la cima de los rankings de la industria turística global. Es natural: al pensar en este destino, la mente evoca de inmediato el romanticismo de París, sus avenidas impregnadas de historia y glamour, o el deleite de un café francés en la icónica Avenue des Champs-Élysées. Sin embargo, el encanto de este territorio se extiende mucho más allá de la imponente y hermosa silueta de la Torre Eiffel para quienes buscan viajes de aventura en Francia con un toque de distinción.

El verdadero arte de viajar radica en descubrir las facetas menos exploradas de un país. Por ello, en esta ocasión nos alejamos de los itinerarios convencionales para trazar una ruta a través del turismo activo. Porque sí, el espíritu deportivo y la alta gama también se encuentran en los escenarios naturales de Francia, demostrando que la aventura al aire libre puede ser el hilo conductor de una gran escapada.

Descubrir paisajes sobre dos ruedas

No se necesita estar listo para el Tour de Francia para disfrutar de la libertad que da la bicicleta. Francia cuenta con miles de kilómetros de ciclovías impecables; el plan perfecto para rentar una bicicleta eléctrica y saborear el destino con calma.

Olvídate de las pendientes extremas; el verdadero placer está en diseñar rutas memorables. Puedes optar por un recorrido plano y sofisticado junto a las sublimes villas de los siglos XIX y XX en Vichy, la reina de las villas termales francesa, deteniéndote para un pícnic en los frondosos parques de Napoleón III.

Si prefieres combinar el pedaleo con la enología, la joya es recorrer la Ruta de los Grands Crus en Borgoña, cruzando pueblos vinícolas de postal como Gevrey-Chambertin y Dijon. Pero si buscas la brisa marina, nada supera pedalear por los muelles acondicionados de Burdeos a la orilla del río Garona, o rodar de cara al Mediterráneo en la mítica Promenade des Anglais en Niza.

Pasión verde en campos de primer nivel

Si quieres combinar la concentración con la relajación al aire libre, Francia es un paraíso del golf con campos diseñados para todos los niveles. Para combinar la concentración con un entorno natural imponente, los campos franceses elevan el juego a un nivel literal y metafóricamente superior.

La joya de la corona para los entusiastas se encuentra en Tignes, en los Alpes franceses, donde es necesario ascender a 2,100 metros de altitud para enfrentarse a su campo de 18 hoyos. Diseñado por el arquitecto P. Valant, este recorrido de 5 kilómetros se despliega entre lagos y obstáculos naturales que desafían la técnica, regalando impresionantes vistas a los glaciares alpinos durante los meses de verano (de junio a septiembre).

Ahora que si prefieres la brisa marina, la experiencia se traslada a los exclusivos campos de la Costa Azul o los alrededores de París, donde los campos colindan con los legendarios Palaces de Francia, la máxima distinción de la hotelería de lujo.

Ya sea respirando el aire puro de la alta montaña o disfrutando de una caminata tranquila junto al mar, el golf aquí es el pretexto perfecto para conectar con el paisaje antes de consentirse con una cena excepcional con estrellas Michelin en las casas club de estos complejos.

Surfear la costa francesa a tu propio ritmo

Sí, en Francia también puedes practicar Surf, pues el extenso litoral francés resguarda secretos fascinantes para experimentar el mar con total tranquilidad. Una opción ideal para principiantes e intermedios se encuentra en las mansas e inusuales olas de Siouville-Hague, en la península de Cotentin en Normandía, donde las escuelas locales te enseñan a dominar el Canal de la Mancha en una sola mañana. Para saludar las idílicas aguas turquesa, el lugar secreto es Plovan en Bretaña, una playa perfecta para dejarse llevar por el ritmo lento de una tabla larga.

Pero si viajas en pleno verano hacia el Mediterráneo y el viento no coopera, la Costa Azul ofrece la alternativa más vanguardista del momento: el alquiler de e-foils o tablas de surf eléctricas. Esta tecnología te permite elevarte y deslizarte sobre el agua a tu propio ritmo sin necesidad de depender del oleaje, combinando la adrenalina con postales espectaculares de la costa.

Practicar surf queda perfecto para uno de tus Viajes de aventura y deportes en Francia.

El arte de conectar con la naturaleza

El senderismo en este destino es apto para cualquiera que tenga ganas de caminar y asombrarse. Lejos de las escaladas verticales en alta montaña, existen senderos accesibles y memorables.

Los caminos que bordean los acantilados de Étretat en Normandía, por ejemplo, ofrecen vistas espectaculares al mar Atlántico con caminatas ligeras que no requieren equipamiento técnico. Caminar aquí es una meditación en movimiento, ideal para quienes buscan fotografiar paisajes de postal y respirar aire puro.

La Petanca: El arte de pasar la tarde al aire libre

Para cerrar el viaje con el auténtico sabor local, no hace falta una vestimenta especial ni una condición física demandante; basta con contagiarse del ritmo relajado de las plazas francesas. Más que un deporte, la petanca es un pretexto social, el alma de los pícnics dominicales y de las tardes de verano en regiones como la Provenza o en los icónicos Jardines del Luxemburgo en París.

Practicarla es sumergirse en una tradición viva donde el objetivo real, más allá de ganar, es disfrutar de una buena conversación bajo la sombra de los árboles al caer la tarde.

¿Qué se requiere? Un juego de bolas metálicas (fáciles de conseguir o rentar en casi cualquier sitio de descanso), un espacio llano de tierra o arena, buena compañía y, de ser posible, una copa de vino local para acompañar el momento.

Vivir el arte de viajar bajo el cobijo de su espíritu deportivo no se trata de romper récords ni de agotarte con entrenamientos rigurosos; se trata de elegir los viajes de aventura en Francia que te permiten conectar con sus paisajes desde una perspectiva más íntima y activa.

Ya sea pedaleando entre castillos, caminando junto a acantilados que quitan el aliento o compartiendo una tarde de petanca en una plaza histórica, el movimiento se convierte en el pretexto perfecto para descubrir la verdadera esencia del destino.

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Fotografía de portada: D. Darrault / CRT Centre-Val de Loire