Momi Maiga

El hechizo de Momi Maiga para liberar la kora

Las noches del Cervantino tienen algo especial que transforma la rutina del viaje para regalarnos momentos inolvidables. Entrar al espacio Trasnoche en Casa FIC se siente como llegar a una reunión donde la curiosidad por el cartel marca el ritmo del público. Al revisar la programación buscábamos justamente esta propuesta para entender más sobre Momi Maiga y descubrir de cerca la kora, ese instrumento tradicional de África Occidental compuesto por una gran caja de calabaza y veintiuna cuerdas. De pronto, al sonar las primeras notas, la textura acústica resulta tan envolvente que detiene todo alrededor, confirmando que el verdadero lujo de viajar consiste en dejarse sorprender por sonidos fascinantes.

Acompañado por el chelo de Marçal Ayats, las percusiones de Arnau Figueras y el violín de Carlos Monfort, Maiga explicó durante el concierto cómo la memoria africana conversa fluidamente con el jazz y el pulso mediterráneo. Esta propuesta conecta de inmediato con quienes entendemos el viaje como una búsqueda de asombro constante, recordándonos que las mejores historias suceden cuando nos atrevemos a escuchar más allá de nuestro propio mapa.

Setenta y dos generaciones y un legado para su hija

Aquella sonoridad hipnótica guarda tras de sí un misterio de siglos, custodiado celosamente por setenta y dos generaciones de guardianes orales en África Occidental. Momi Maiga encarna el peso de la célebre dinastía Cissokho, una estirpe histórica donde la kora estuvo reservada exclusivamente para los hombres. Frente a ese peso ancestral, el compositor sueña con que su pequeña hija de tres años sea la encargada de romper ese paradigma dentro de su propia sangre, convirtiéndose en la primera mujer de la familia en tocar el instrumento con total libertad.

Ver a su hija adueñarse de la kora en el futuro representa la transformación más profunda de su linaje hacia un territorio sin barreras de género. Esta búsqueda de apertura contrasta dolorosamente con la rigidez de las aduanas internacionales, pues el músico evoca las tensiones burocráticas y las visas regateadas que casi le impiden cruzar el océano para compartir la historia de su dinastía, la cual hoy dialoga con referentes como Sona Jobarteh.

Momi Maiga

Odiseas de fibra y la magia intacta del viaje

El trajín de las giras globales obligó a Maiga a rediseñar su propio instrumento utilizando fibra de carbono, luego de que las aerolíneas le destrozaran tres piezas tradicionales de calabaza en pleno vuelo. Esta versión moderna le permite viajar ligero y mantener la afinación precisa ante los cambios de clima, aunque conserva las cajas artesanales con piel para las grabaciones más íntimas en estudio. La anécdota retrata esa obstinación hermosa del artista nómada que mueve cielo y tierra con tal de compartir su universo con quienes estamos dispuestos a escucharlo.

Tropezar con este tipo de espectáculos en una velada cualquiera transforma la caminata de regreso al hotel en una experiencia mística, donde los callejones de piedra parecen guardar el eco de una geografía lejana. Romper el cascarón de lo cotidiano para descubrir formas inéditas de sentir sigue siendo el regalo más profundo que nos ofrece el arte en movimiento.

Guía de insider para la trasnochada

El escenario Trasnoche se encuentra dentro de las instalaciones de Casa FIC, ubicadas en el número cuatro de la calle San José, a pocos pasos del templo de la Compañía. Como el aforo de la sala es reducido, conviene llegar con al menos media hora de anticipación a la función programada para cruzar el filtro de acceso con tranquilidad y asegurar una buena ubicación. Te sugerimos revisar directamente el sitio oficial del Festival Internacional Cervantino para consultar la cartelera actualizada y descubrir las próximas presentaciones que encenderán los escenarios guanajuatenses.

Recuerda que Verest Magazine también está en redes sociales.

¡Disfruta más Experiencias Verest!

La sinfonía del Cervantino retumba en la Alhóndiga de Granaditas