Restaurante estrella Michelin chef Solís

Un viaje multisensorial por la identidad de Yucatán

La gastronomía ha dejado de ser solo comida para convertirse en un lenguaje. A veces buscamos una cena que nos cuente una historia personal, un relato que se siente como un abrazo cuando estamos lejos de casa. En Mérida, un sitio rompe las reglas del juego habituales. Huniik, cuyo nombre evoca la esencia del alma única, nos recibe con una propuesta que desafía lo que creíamos saber sobre el fine dining. Aquí, bajo la visión del chef creador Roberto Solís y la ejecución diaria de la chef Diana Denise Medina González, cada tiempo presenta una narrativa con raíces profundas en la tierra yucateca.

Arquitectura de sabores con alma única

Todo inicia con un diálogo entre la cocina y los sentidos. Al entrar, las paredes de piedra nos envuelven en una atmósfera íntima, donde la visión del chef Roberto Solís parece cobrar vida propia. Con apenas dieciséis asientos, la experiencia se siente personal, casi como si estuviéramos cenando en casa de amigos apasionados por la cocina. La cocina abierta es el epicentro de esta obra teatral, donde el humo, el movimiento y la energía de la chef Diana Denise Medina González nos invitan a participar en un proceso creativo que pocas veces logramos observar de cerca.

La propuesta culinaria es un viaje por la identidad regional. Aquí, cada elemento tiene un propósito y cada ingrediente cuenta un capítulo de la historia de Yucatán. La técnica refinada se fusiona con el producto local, creando un equilibrio que se siente presente pero en constante movimiento. Es fascinante ver cómo logran elevar elementos sencillos a categorías superiores, manteniendo siempre esa conexión honesta con el territorio que nos rodea. La cocina de la chef se proyecta al futuro sin olvidar sus raíces.

Relatos servidos en la mesa

La experiencia empieza con una sorpresa que rompe cualquier protocolo. Nos presentan una maceta con un conito de mar, acompañado de un brote de lechugas frescas, mayonesa de lima negra y toques cítricos de naranja. La tierra que sirve de base es un recado de hierbas y chiles tostados, una mezcla que captura el aroma de la cocina yucateca. Es un comienzo lúdico que prepara al paladar para lo que sigue. La honestidad de cada bocado nos recuerda que, a veces, la sencillez bien ejecutada es la forma más alta de lujo.

Después llega el aguachile, una mezcla de tomatillo lácteo fermentado con mango y camarón. La verdadera joya aquí es el castacán, esa maravilla de carne suave y piel crujiente que cambia la textura del plato. Si algo debemos aprender es que maridar con sus vinos recomendados transforma por completo los sabores. También probamos los joroches en lugar de la tortilla tradicional, acompañados de huevo de codorniz y queso cotija, un platillo que celebra la alegría. Cada ingrediente es una pieza clave en este rompecabezas de sabores que nos conecta con el espíritu de la región.

Trazos de temporada y técnica

La temporada dicta el ritmo de la cocina. Las setas ostra marinadas con miso y aceite de pepita se sirven con tres salsas de sabores intensos y tortillas hechas a mano para disfrutar el proceso de taquear. El cordero marinado en labne y recado negro, servido con una ensalada de pepino y hierbabuena, demuestra que la experimentación aquí es parte de su ADN. No podemos dejar de mencionar el siquilpâk, esa salsa cremosa de pepita y jitomate que nos hace recordar el poder de lo tradicional.

Para cerrar, el postre es una revelación. Los hongos de lluvia en tacha, acompañados de un helado especial y espuma de canela, alcanzan niveles de deleite inigualables. Es, sin duda, uno de los finales más memorables que hemos experimentado. Todo el concepto de Huniik se siente como un ejercicio de honestidad. Rodrigo Caltenco, jefe de sala, nos cuenta que cada momento está coreografiado para que el actor principal sea la comida. Al final, salir de Huniik es llevarse un fragmento del alma yucateca guardado en la memoria.

Chef Solís Yucatán

Coordenadas para iniciar el viaje

Para quienes buscan asegurar su lugar en este recorrido, la ubicación es calle 60, número 415-B, entre calle 45 y 47, en el Centro de Mérida. El restaurante opera de martes a sábado, en un horario de 18:00 a 23:00 horas. Para consultas, pueden marcar al 999 912 6244 o escribir a info@huniik.com.mx. Las reservaciones se gestionan exclusivamente a través de OpenTable, así que les sugerimos anticipar su visita para no perderse esta experiencia. Es el punto de encuentro perfecto para quienes buscan una narrativa gastronómica fuera de lo común.

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