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El regreso más esperado de la cocina minera tradicional

Caminar por la calle Sopeña evoca memorias de antiguas lecturas de Carlos Monsiváis. Las piedras coloniales de la ciudad guardan historias de mineros y de cocineras tradicionales muy creativas. El aire de la tarde transporta aromas dulces de chile guajillo frito con manteca caliente. El Segundo Festival de la Enchilada comenzó con una gran fiesta pública frente al Teatro Juárez.

La gran celebración ocurre del 22 al 24 de mayo en todo el Centro Histórico. Este encuentro gastronómico reúne la asombrosa cantidad de 4 mil 500 enchiladas listas para el público. Los chefs locales trabajan junto a estudiantes de cocina para honrar la herencia de sus antepasados. La inauguración oficial sucedió el viernes a las 17:00 horas con cientos de platos gratuitos.

Secretos de la receta minera original

El secreto de este platillo reside en la sencillez de los ingredientes del campo mexicano. Las tortillas pasan por una salsa de chile guajillo antes de tocar el aceite caliente. Los cocineros rellenan cada pieza con queso ranchero fresco picado finamente con cebolla blanca tierna. El plato lleva una guarnición de papas, zanahorias fritas, crema y una pieza de pollo dorado.

Haruki Murakami escribiría sobre la repetición rítmica de las manos que doblan cada tortilla frita. El festival impulsa la economía local al apoyar los negocios familiares de los productores de la región. Los organizadores registran una ocupación hotelera que supera el 43% durante todo este fin de semana. La derrama económica proyectada para el municipio supera los 2.6 millones de pesos en total.

El mapa del tesoro gastronómico local

Las muestras de Plaza Allende generan una derrama económica adicional de 170 mil pesos este año. Más de tres mil visitantes caminan entre los puestos para descubrir los mejores sabores de Guanajuato. El programa incluye conferencias interesantes sobre técnicas culinarias locales impartidas por académicos de la región. El público aplaude con entusiasmo durante el esperado concurso de comer la mayor cantidad de enchiladas.

Los restaurantes del Centro Histórico participan de forma activa en la fiesta de la comunidad culinaria. El Embarcadero y Casa Ofelia sirven versiones contemporáneas de las recetas clásicas de la ciudad minera. Casa Valadez y la Terraza La Joya diseñaron menús especiales para festejar este gran patrimonio inmaterial. Los comensales disfrutan de la comida mientras observan la arquitectura de la hermosa Plaza de la Paz.

Manual del buen comedor de enchiladas

Llegar a la calle Sopeña a las 16:30 horas asegura un buen lugar para las degustaciones. El costo promedio de las porciones en los restaurantes participantes ronda los 180 pesos por plato. Es recomendable llevar dinero en efectivo para comprar directamente a los productores locales de queso ranchero. El Faro Terraza ofrece la mejor vista elevada para fotografiar el festival durante el atardecer.

Las demostraciones culturales ocurren al mediodía cuando el sol ilumina los callejones con tonos dorados estéticos. El Corazón Mexicano ofrece una excelente barra de bebidas tradicionales para acompañar la salsa de guajillo. Las pláticas sobre historia culinaria en Plaza Allende son gratuitas y tienen asientos cómodos para los viajeros. El festival entero consolida la identidad de un pueblo que expresa su felicidad a través de la comida.

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