Paraíso de la Bonita, un Resort que nació como una oda al amor, en la Riviera Maya.

Paraíso de la Bonita: el diseño y el lujo conviven en la Riviera Maya

Hay momentos en la vida en la que todo nuestro ser nos pide una pausa total y absoluta, unas vacaciones de esas en donde lo único en lo que te tienes que preocupar es en descansar y disfrutar. Afortunadamente en México hay una amplia oferta, no sólo en cuanto a destinos, sino también de hospedaje. Nos invitaron a conocer Royalton Reserve Paraíso de la Bonita, en la Riviera Maya, y es un deleite.

Pero este resort no es de esos lugares que surgieron nada más porque sí, al contrario, fue nada más y nada menos que una declaración de amor. Es algo así como un poema arquitectónico, el tributo de Carlos Gosselin a su pareja, que años más tarde se volvería su esposa, y a quien por cierto, le decía ‘La Bonita’, de ahí el nombre del resort.

Este refugio sólo para adultos, que está bajo el sello de The Luxury Collection de Marriott, se aleja de la opulencia ruidosa, para abrazar el lujo más íntimo, libre de poses y con un grado de sofisticación que se percibe en cada lugar del mismo.

El destino: El secreto mejor guardado de Puerto Morelos

A sólo veinte minutos del Aeropuerto Internacional de Cancú, el paisje se transforma de golpe. El ritmo acelerado del norte de la península se disuelve para dar paso a Puerto Morelos, un pueblo de pescadores que ha sabido defender su autenticidad frente al paso del tiempo. Aquí, te darás cuenta, no hay prisa, pues la atmósfera tiene una serie de magnetismo relajado que te invita a caminar con calma y mirar la vida pasar desde su icónico faro inclinado.

Pero el verdadero tesoro de este rincón es su entorno natural. Protegido por manglares y selva baja, es el hogar del Parque Nacional Arrecife de Puerto Morelos, una sección impresionante de la Barrera de Arrecifes del Gran Caribe. Esta muralla no sólo es un paraíso para quienes gustan del esnórquel y el buceo, sino que funciona además como un escudo natural que apacigua las olas, haciendo que el mar que abraza la playa privada de Paraíso de la Bonita se sienta como una alberca natural de un azul bastante sereno, es una zona que vale la pena visitar de la Riviera Maya.

El refugio de un coleccionista frente al mar

Cuando llegues a tu habitación, notarás que no son como esos típicos cuartos de hotel. De entrada, no te hospedarás en la suite número 15, lo que quiso recordar su creador fue cada uno de las ciudades y países que recorrió con el amor de su vida.

De ahí, el siguiente aspecto que ha sido muy importante de este resort es la decoración de interiores. El diseño se convierte en una bitácora de viaje viva, la curaduría de las piezas que las visten entrelaza la calidez de México y el Caribe con la mística de Bali, la India, Asia, África y el Mediterráneo. Son siete culturas dialogando en un mismo espacio. Esto creará una atmósfera con cierto misticismo, romanticismo y serenidad.

Lo mejor ocurre al despertar, abrir los ventanales de par en par, sentir la brisa del Caribe y disfrutar del día sin prisa y entre sábanas Frette y la sutil sofisticación de las amenidades Le Chemin hacen que la experiencia sea de lo más grata y que seguro querrás descubrir.

Porque además, esto se suma a las amenidades que se ofrecen en el sitio, disfrutamos de comidas gourmet ilimitadas en los 5 restaurantes, bebidas premium ilimitadas, servicio de playa y piscina, deportes acuáticos no motorizados, WiFi y actividades de entretenimiento que a veces van cambiando, pero siempre tendrás algo qué hacer dentro de este hotel.

El agua como medicina: La magia del Thalasso Spa

El bienestar en Paraíso de la Bonita no es sólo un tema de tendencia, es más bien una tradición. Su Thalasso Spa es un referente en todo el continente por una simple razón: utiliza agua de mar pura, extraída de forma consciente y cargada de minerales marinos, para devolverle el balance a tu cuerpo.

Este Thalasso tiene siete cabinas privadas, circuito de hidroterapia, cromoterapia, sala de sal, vapor y sauna. Aquí el bienestar se siente incluso en el aire libre, te puedes sumergir en sus albercas de hidromasaje o experimentar terapias que combinan la sabiduría milenaria con la frescura del océano, es literalmente dejar que el mar te cure.

La Mesa: Un viaje del comal a la costa mediterránea

Sentarse a comer en este resort es entender que la gastronomía no necesita disfraces. La propuesta fluye entre la memoria y la vanguardia. Aquí te olvidarás de esos buffets, la propuesta va más hacia la carta, en donde los ingredientes locales y técnicas tradicionales se mezclan perfecto con la coctelería de autor.

Paraíso de la Bonita a Luxury Collection Resort tiene 6 restaurantes y dos refugios que ocurren entre barras.

  • K’uhul (Ancestral y contemporáneo): Es el regreso al origen. Un espacio donde la herencia de la cocina yucateca y mexicana se encuentra con el fuego. Un comal tradicional es el alma del lugar, transformando el maíz y los ingredientes locales a través del humo y el aroma para regalar desayunos memorables y cenas que se disfrutan con la brisa marina.
  • Joya. Este restaurante es la simplicidad frente al mar, este rincón abierto y relajado celebra la cocina latinoamericana con una sencillez rústica pero sumamente sofisticada. Aquí el carbón y las maderas duras son los protagonistas, logrando sabores ahumados y frescos ideales para un almorzar sin prisa junto a las olas.
  • Côté à Costa. Es el escenario idóneo para las noches más íntimas del resort y además es un viaje al mediterráneo. Una cocina abierta rinde un homenaje a los sabores coloridos de la Costa Azul y la Riviera Ligure. El espacio, que en su vida pasada albergó subastas de arte, resguarda hoy una joya para los apasionados del vino: una cava espectacular con más de 2,750 etiquetas seleccionadas alrededor del mundo.

Reminiscencias de sabor

  • Qin Qin. Inspirado en los sabores audaces e intensos del Lejano Oriente, pero interpretado con el alma de la Riviera Maya. Abierto exclusivamente para la cena, es quizás el secreto gastronómico más codiciado del hotel, logrando un equilibrio perfecto entre misticismo asiático y sofisticación caribeña.
  • Gosselin Cooking Studio. Este estudio propone una experiencia interactiva. Aquí los aromas de los ingredientes de temporada se mezclan con la guía de chefs expertos en sesiones privadas que celebran la cultura culinaria.
  • Ka’an. Un rincón con historia que solía ser el punto de encuentro secreto para diplomáticos y dignatarios. Hoy, este espacio de elegancia abre sus puertas por las mañanas exclusivamente para los huéspedes de las villas Diamond Club.

Los refugios líquidos

La transición entre el día y la noche se saborea en sus barras, pensadas para desacelerar el ritmo:

  • Buena Onda: Un concepto infalible junto a la alberca. De día, es un refugio de bienestar con cafés artesanales, elixires y jugos naturales; de noche, se transforma en un lounge frente al océano que diseña coctelería contemporánea.
  • Bonita Piano Bar: Al caer la tarde, el corazón del resort se enciende con una luz dorada y profunda. Este lounge es el punto de encuentro perfecto para relajarse, donde las notas del piano en vivo y los tragos clásicos crean esos momentos atemporales.

En un mundo que se mueve demasiado rápido, Paraíso de la Bonita emerge como el manifiesto definitivo del lujo descalzo en la Riviera Maya. Aquí, se redefinen las reglas de la hospitalidad sibarita. Un rincón donde el Caribe recupera su calma original y donde el descanso, finalmente vuelve a ser un arte.

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