Casa Herradura (1)

El origen del primer tequila reposado del mundo

Entender el origen de una bebida tradicional nos obliga a mirar hacia los campos agaveros donde el tiempo parece detenerse por completo. Detrás de cada botella existe un esfuerzo artesanal que resiste las prisas del mundo moderno para mantener viva una herencia cultural muy arraigada. Amatitán guarda entre sus tierras volcánicas los secretos de una hacienda centenaria que cambió para siempre la historia del agave de la mano de Casa Herradura.

Casa tequila Amatitlán

Raíces y hornos de mampostería

Fundada en el año de 1870, esta casa tequilera ha mantenido una filosofía basada en el respeto absoluto por la tierra y la paciencia agrícola. Cada planta de agave azul se cosecha a mano únicamente cuando alcanza su punto óptimo de maduración bajo el sol jalisciense. Después de la recolección, las piñas entran a una cocción lenta dentro de hornos tradicionales de mampostería para liberar sus azúcares naturales.

Este método artesanal sienta las bases para una fermentación cien por ciento natural impulsada por los árboles frutales que rodean la propiedad histórica. Durante tres días completos, las levaduras propias del entorno generan notas aromáticas únicas antes de pasar a la etapa de destilación tradicional.

El nacimiento del primer reposado

La trayectoria de esta marca marcó un antes y un después en la industria cuando presentó al mundo el primer tequila reposado comercial. Aquella innovación transformó por completo la manera en que los consumidores disfrutan las expresiones maduradas en barricas de roble durante el tiempo necesario.

El compromiso con el medio ambiente también forma parte de su evolución al reutilizar agua y transformar los residuos orgánicos en composta útil. Gracias a estas acciones ecológicas, la hacienda recibió el Premio a la Excelencia Ambiental otorgado por las autoridades federales correspondientes.

Tradición artesanal en cada botella

Planear una visita a la hacienda ubicada en Amatitán, Jalisco, permite conocer de cerca los campos de cultivo y los procesos de añejamiento que caracterizan a Casa Herradura. Los recorridos guiados suelen realizarse de lunes a domingo en horarios matutinos y vespertinos, con un costo aproximado por acceso que ronda entre los ochocientos y mil doscientos pesos mexicanos por persona según la experiencia elegida. Se recomienda reservar con anticipación en su sitio oficial para asegurar un lugar en esta cátedra viva sobre la historia del agave nacional.

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