El mapa de nuestra gran capital cambia de rostro cuando agosto trae consigo el aroma inclinado hacia las nueces de castilla frescas, el perejil y la granada escarlata sobre la mesa. Salimos a caminar por las calles de siempre sabiendo perfectamente que la temporada de chiles en nogada exige un rigor absoluto y un conocimiento profundo de nuestra historia culinaria. Conocemos de sobra el origen barroco de este platillo y sabemos que replicarlo hoy no responde a una moda pasajera sino al deseo genuino de mantener vivas nuestras raíces más estimadas. Las banquetas de la colonia nos reciben con el calor de la tarde mientras conversamos sobre la responsabilidad inmensa que asume cualquier cocinero al poner este emblema patrio frente al comensal exigente.
En este recorrido urbano llegamos hasta la puerta de Ennea para atestiguar el trabajo del chef Axel Vázquez. Resulta fascinante visitar un restaurante cuyo adn se inspira en las cocinas del Mediterráneo, Grecia, Turquía y el Líbano, para encontrar una propuesta tan integrada al corazón de nuestra cultura. El chef entiende que honrar una receta histórica representa un auténtico lujo contemporáneo lejos de los discursos vacíos.
Para quienes se rasgan las vestiduras argumentando que se rompen los cánones sagrados, vale la pena recordar que la cocina evoluciona constantemente en los hogares mexicanos. Nadie posee una receta única y verdadera porque cada abuela y bisabuela ha reinterpretado los guisos familiares imprimiendo su propio sello generacional entre paredes de cocina tradicional. El espacio nos abraza con una atmósfera relajada donde la conversación fluye tan tersa como la salsa que cubre el orgullo de la temporada sin enmascarar los sabores principales del relleno.
Nogada suave que respeta la receta de siempre
La llegada del plato a la mesa detiene la charla porque la vista se pierde en los detalles cromáticos de la granada roja que contrasta con el blanco marfil de la salsa de nuez. Esta nogada destaca por el toque elegante de jerez que aporta una acidez profunda y un carácter distintivo, elevando la experiencia sensorial desde el primer bocado. Probamos el cordero como protagonista del relleno, el cual dialogue directamente con el picor sutil del poblano asado al carbón.
La integración del zaatar, esa mezcla milenaria de especias que incluye tomillo, sésamo, zumaque y sal, ofrece una nota terrosa y herbal que abre nuevas dimensiones al paladar. Sabemos perfectamente que el chef concibe este plato como un homenaje necesario y no como un recurso comercial para subirse a la marea estacional que inunda la metrópoli. Los comensales de nuestra mesa coinciden en que la salsa mantiene un dulzor natural muy lejano al empalago artificial que arruina tantas mesas durante estos meses de fiesta patria.
Tradición moderna con acento de barrio
Conversamos directamente con el equipo sobre el origen de los insumos y la paciencia necesaria para pelar cada nuez a mano durante las madrugadas previas al servicio diario en este refugio gastronómico de la zona. En esta cocina seleccionan rigurosamente la carne de cerdo picada a cuchillo, la manzana panochera, la pera de san juan y el durazno criollo para lograr un relleno verdaderamente excepcional. El diferenciador en esta versión es el diálogo que el chef logra establecer mediante ingredientes como la pimienta árabe, nuez moscada y un toque final de za’atar que realza la complejidad del relleno.
Nos explican que la técnica contemporánea sirve únicamente para elevar la calidad de cada elemento sobre la porcelana blanca sin alterar el alma de una receta transmitida por generaciones. Terminamos el último trozo mientras pedimos un trago fresco para cerrar una comida redonda que confirma el talento indiscutible detrás de los fogones de este espacio culinario. Salimos a la banqueta reconfortados sabiendo que la temporada encontró en este restaurante una trinchera digna para celebrar nuestra identidad colectiva con la seriedad que merece.
Logística táctica
- Dirección: Ennea, Monte Líbano 915, Lomas de Chapultepec, Ciudad de México.
- Horarios: Lunes a sábado de 13:30 a 22:30 horas, domingo de 13:30 a 20:00 horas.
- Rango de precios por persona: 650 a 900 pesos mexicanos incluyendo bebida.
- Recomendación: Reservar con anticipación durante los meses de agosto y septiembre debido a la alta demanda estacional.
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